Guatemala, 19 de enero de 2026.- El presidente Bernardo Arévalo afirmó hoy que los agentes de la policía caídos en ataques perpetrados por pandilleros son héroes de la patria y recalcó que su gobierno colaborará con las autoridades responsables, a fin de llevar a los responsables ante la ley.

Que no queda duda de que no vamos a descansar y no vamos a escatimar recursos para castigar, para perseguir, para encontrar a los responsables de estos crímenes, que “no quedarán impunes”, recalcó.

El mandatario encabezó las honras fúnebres de nueve agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), en una sentida ceremonia llevada a cabo en el antiguo Palacio de la policía en el Ministerio de Gobernación.

En el homenaje y el último adiós a los caídos, incluidas dos mujeres, consideró que “el sacrificio de los agentes -héroes de la patria- no será en vano”.

Su sacrificio “no será en vano porque su ejemplo nos guiará en el servicio público” y nos motivará, igual que a los ciudadanos, en las tareas “para proteger a la sociedad y defendernos de estos criminales.

“Su determinación inspirará a sus compañeros y a la institución en el trabajo que tenemos por delante para garantizar la seguridad de las familias guatemaltecas”, dijo el mandatario, quien reiteró que “su trabajo y entrega no termina porque será continuado” por los efectivos de la PNC.

Además, el sacrificio “servirá para recordarnos en cada paso de esta lucha contra el crimen la importancia” de trabajar para garantizar “la seguridad de las familias guatemaltecas”.

Sobre todo, “nos recordará el compromiso y la promesa de no ceder, de no claudicar, de no retroceder y de no negociar con los criminales”.

A las honras fúnebres asistieron familiares de los agentes que perecieron el fin de semana en diferentes ataques atribuidos a mareros, personal de la PNC y las máximas autoridades de la institución y del Ministerio de Gobernación.

Sentimos la indignación contra la maldad, el egoísmo y la crueldad

En el homenaje y el último adiós a los caídos, ante los féretros colocados en uno de los pasillos del antiguo Palacio de la Policía, el presidente Arévalo dijo que la indignación embarga al país por estos crímenes perpetrados por pandilleros.

“Sentimos la indignación contra la maldad, la indignación contra el egoísmo, la indignación contra la crueldad de quienes están dispuestos a matar a quemarropa, por la espalda, de manera traicionera a individuos que no dudaron en dar un paso al frente para servir a su país y a su gente, a pesar de los riesgos”.

Por eso, los ciudadanos, el pueblo de Guatemala lamentan el “cobarde asesinato de agentes que estaban sirviendo a su comunidad, a su sociedad, a su país, a su patria”.

Enfatizó que “por amor a la patria, por amor al pueblo” y “por ese sentido de servicio que los llevó a optar por entrar a las filas de la Policía Nacional Civil, ellos -los agentes caídos- se convirtieron en sus protectores y hoy se convierten en sus héroes”.

En los ataques perpetrados por pandilleros fallecieron los agentes Samuel Valentín Matul Obispo, Fernando Alexander Batres Ordóñez, Claudia Azucena Muñoz Barrios, Diana Rosmery Chávez Alarcón y Geovani Dario Tecún Sesam.

Además de José Efraín Revolorio Barrera, Luis Alexander Zetino Pérez, Samy Iván López García y Brayan William Medrano Pernillo.

“Hoy, me duele entregarle a cada una de las familias” la bandera de Guatemala, que es el “símbolo de una patria que no olvidará el sacrificio y el compromiso de sus policías caídos en el cumplimiento del deber.”

“A las familias, a todos sus compañeros” en la institución, “nuestra solidaridad y nuestro pésame”, reiteró el presidente Arévalo, quien puntualizó que el ataque de que fueron víctimas los policías “fue no solo contra ellos, no solo contra la Policía Nacional Civil, sino contra todo el país”.

Se trató de ataques perpetrados “contra el pueblo digno, el pueblo decente, el pueblo que está cansado de los criminales violentos que cometen actos de terrorismo para seguir dedicándose al crimen en todas sus formas”, dijo el mandatario.

“Lo decimos con toda honestidad. Nada. Absolutamente nada nos prepara para mirar de frente a este dolor, porque detrás de cada uniforme hay una familia”, aseveró, por su lado, el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda en el homenaje a los policías caídos.

Que quede claro que “no se van al olvido, se van con honor, se van con el respeto de la institución y se van con la gratitud de Guatemala”

“Gracias por su servicio, gracias por su entrega, gracias por su compromiso y gracias por su legado. Y a ustedes, familias, nuestro respeto, nuestro abrazo, nuestro compromiso y nuestro más sentido pésame”, enfatizó el funcionario,

Dijo también que el domingo, “después de retomar el control de las cárceles, vinieron los ataques y vinieron los intentos de sembrar miedo. Pero -ratificó- “la institución no puede ceder. El país no puede ceder”.