Guatemala, 20 de enero de 2026.- El presidente Bernardo Arévalo afirmó hoy que las fuerzas de seguridad del Estado respondieron con efectividad y contundencia ante los ataques perpetrados por pandilleros que intentaron generar un clima de terror en el país.
En entrevista con la emisora local Radio Sonora, dijo que los guatemaltecos estamos todavía apesadumbrados por los ataques de pandilleros y maras contra la Policía Nacional Civil (PNC) que dejó diez agentes fallecidos y una decena de heridos.
Recalcó que el gobierno enfrentó con decisión los hechos y respondió con tal contundencia que, “en término de 24 horas recupera el control en las tres cárceles, sin ninguna baja que lamentar”.
El presidente Arévalo puntualizó en la entrevista que el gobierno está en control de la situación. “Hay un gobierno que está determinado a avanzar en generar condiciones para la protección de la vida de los guatemaltecos”, enfatizó.
Expuso que el estado de sitio decretado por el gobierno, ratificado ayer lunes por el Congreso de la República, “nos va a permitir en estos 30 días continuar con el operativo”, más enfocado en la seguridad ciudadana”, pues “no es solo la recuperación del control de las cárceles”
“Los ataques arteros y cobardes contra los policías tuvieron lugar en las calles de la ciudad, en los barrios donde estaban emplazados los agentes. Ahí vamos a ir a buscarlos (a los criminales)” para demostrarles, con los operativos, que “no tienen el control de las calles”.
Lo que vimos el fin de semana con los motines en las cárceles, y los ataques a policías, es lo que sucede cuando el Estado se niega a negociar con criminales, resaltó.
Sobre la reacción de las autoridades, afirmó el presidente Arévalo que “el aparato de seguridad respondió de una manera categórica y efectiva”, en una situación seria de violencia y desestabilización.
“Se respondió—enfatizó — de manera contundente a los criminales que pensaban que se iban a encontrar a un gobierno que iba a ceder y a negociar” y que permitiría que continuaran “los privilegios ilegales a los que estaban acostumbrados” los líderes de las maras en prisión.
Gobierno no negocia con criminales ni mantiene privilegios en cáceles
Aseveró el presidente Arévalo que, de hecho, “la crisis” de seguridad del fin de semana se generó “por la pérdida de privilegios de los reos en las cárceles”.
Esta situación de inseguridad, de incertidumbre ciudadana, “se desata porque las maras, las pandillas criminales, se dieron cuenta de que el gobierno no estaba dispuesto a negociar”—refirió—.
Los líderes entre la población penitenciaria construían departamentos en los penales y, como en la cárcel antes denominada El Infiernito”, tenían zoológico, piscina, internet, como si vivieran en un centro recreacional, turístico, y no en un lugar para purgar condenas por delitos graves, los cambios les causaron que reaccionaran de forma violenta.
En el gobierno tenemos la meta de avanzar, de acabar con las cárceles como centros recreacionales, y desde donde los jefes de las pandillas “manejan tranquilamente sus negocios criminales”, reiteró.
El presidente Arévalo estimó que “los criminales —los reclusos— negociaban con alguien del sistema” para mantener esos privilegios en las prisiones. “Si no es a través de las negociaciones con alguien dentro del sistema, entonces, no entiendo cómo puede pasar todo eso”.
Dijo que, institucionalmente, el sistema penitenciario fue abandonado por las autoridades anteriores por mucho tiempo.
“Es claro que el Estado no tenía el control sobre las prisiones” y, como consecuencia, “los reos y sus jefes (en las pandillas) controlaban” los penales y sus privilegios, lo cual se toleraba porque tal vez ese era el arreglo” con autoridades, sostuvo.
Luego de dos días de la violencia desatada contra los agentes de la PNC, el Gobernante añadió: estamos todavía apesadumbrados, de luto por la pérdida de los agentes de la policía que murieron en la lucha contra las maras, indicó.
Consideró que el país “está marcado por el precio que hemos tenido que pagar” por este accionar “cobarde” y “artero” de los criminales.
Los agentes de la policía caídos “entregaron su vida” mientras cumplían con su labor de brindar seguridad ciudadana. “Fue alto el costo que se tuvo que pagar”, dijo con voz consternada.
Sin embargo, resaltó, que “la lectura de estos hechos, a pesar de las desafortunadas muertes de los agentes de la Policía, “es la satisfacción” que siente el gobierno por la forma en que reaccionaron los aparatos de seguridad.