Guatemala, 4 de febrero de 2026.- El presidente Bernardo Arévalo resaltó hoy los avances en la prevención ante los desastres naturales, lo que ha permitido una mayor participación ciudadana para salvar vidas y reducir el impacto de los daños materiales en el país.

El mandatario, en rueda de prensa, y en compañía de la titular de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Claudinne Ogaldes, se refirió a la conmemoración de los 50 años del sismo que devastó al país.

El cuatro de febrero—dijo es “un día que está marcado por una conmemoración de carácter histórico en Guatemala y sobre todo en el imaginario colectivo de la sociedad guatemalteca”.

Recordar el terremoto de 1976 “no es solo un ejercicio de memoria, es una evaluación del país”, afirmó en la conferencia de prensa conjunta, La Ronda, que se llevó a cabo en el Patio de la Paz del Palacio Nacional de la Cultura.

“Fue una tragedia de dimensión nacional que golpeó de manera profunda” al país—resaltó— pero que también hace recordar “la solidaridad y  hermandad que generó entre la población”.

Ogaldes, por su lado, insistió en que “hoy los sismos siguen recordándonos una verdad clara: estar preparados marca la diferencia.

El presidente Arévalo consideró que la movilización solidaria y la cooperación de la sociedad guatemalteca para aliviar a las víctimas fue una de las características más marcadas del terremoto “que tuvo en ese momento terribles dimensiones”.

Dijo que el temblor de 1976, y otros eventos naturales ocurridos desde entonces, han dejado lecciones que nos permiten “ir avanzando en la construcción de instituciones más sólidas, de protocolos, de sistemas de alerta y de coordinación interinstitucional”.

Los desastres naturales nos comprometen a reforzar la prevención, a prepararnos como sociedad con el fin de no repetir errores y caer en improvisaciones, así como a “fortalecer las capacidades que tiene el Estado para proteger la vida de todos y cada uno de sus ciudadanos”— recalcó—.

“Y esa es la mejor manera de honrar a los miles de guatemaltecos y guatemaltecas que perdieron trágicamente la vida en esa tragedia” propiciada por el terremoto de 1976, puntualizó.

“Fortalecer la cultura de prevención y la capacidad de respuesta de la población”

En su intervención en la conferencia de prensa conjunta, la secretaria ejecutiva de Conred indicó que el terremoto “afectó al país con una magnitud de 7.5, con epicentro en Los Amates ”, municipio del departamento de Izabal.

El temblor impactó en esa ocasión en forma severa en casi todo el país, principalmente en los departamentos de Chimaltenango, El Progreso, Huehuetenango, Sacatepéquez, Sololá, Izabal y Guatemala.

La funcionaria mencionó que también el año pasado “se registraron 11 mil 811 sismos, de los cuales 397 fueron sensibles”.

Esto “nos recuerda que los sismos son parte de nuestra vida cotidiana”, es decir, son fenómenos naturales recurrentes, que “no podemos dejar de lado”, dijo Ogaldes, quien precisó que solo en lo que va del 2026 han ocurrido 600 sismos.

Anunció, también, la organización de un nuevo simulacro nacional por sismos, que se efectuará el próximo 24 de febrero, con el objetivo de “fortalecer la cultura de prevención y la capacidad de respuesta de la población guatemalteca”.

Detalló que el ejercicio “pondrá en marcha mil 600 planes de evacuación que fueron asesorados durante el 2025, y se contará con la participación de 339 municipalidades”, además de la comuna capitalina que programó un simulacro para este día.

El propósito es que cada persona que vive en Guatemala “tome conciencia de cómo actuar cuando ocurre un sismo, para dar una respuesta más ordenada, consciente, coordinada. Asimismo, para mantener la calma y sobre todo para salvar vidas”, reiteró.

Destacó que con motivo del nuevo simulacro se pondrá en marcha el Plan Nacional de Respuesta y los planes familiares, las rutas de evacuación y los puntos de reunión. Vamos a evaluar todo el sistema Conred—aseguró la secretaria de Conred.

Informó que contarán con la participación de un equipo de búsqueda y rescate de El Salvador”, con el fin de “poner a prueba el paso fronterizo”, según lo estipulado en el Plan Nacional de Respuesta.

La funcionaria enfatizó que “la participación de toda la población es clave” e instó a los guatemaltecos a sumarse a las actividades del próximo simulacro nacional por sismos”, en que se identificarán fortalezas y debilidades.

Guatemala es un país “altamente vulnerable a los sismos de gran magnitud”, como el el de 1976, que “cambió la historia del país”, con “más de 23 mil vidas perdidas y miles de familias afectadas”, manifestó la titular de la institución.