Guatemala, 17 de mayo de 2026.- El presidente Bernardo Arévalo afirmó hoy que la nueva gestión del Ministerio Público (MP) representa un cambio apoyado por los guatemaltecos y el rescate de una institución fundamental de la justicia, secuestrada por grupos vinculados a la corrupción y crimen organizado.
El mandatario dirigió un mensaje a la nación con motivo del inicio de la gestión de Gabriel Estuardo García Luna, quien fue juramentado el viernes pasado como titular del MP y la Fiscalía General para el período 2026-2030.
“Llega al Ministerio Público un nuevo fiscal general”, García Luna, en “un cambio anhelado por todos, que constituye un importante logro en esta lucha colectiva por hacer avanzar Guatemala”.
En el mensaje a la población emitido la noche del domingo desde el Palacio Nacional, indicó que “el cargo trae consigo responsabilidades constitucionales que el país entero espera ver honradas”.
“Es el fin de un ciclo de varios años para que veamos un nuevo amanecer que ilumine lo que está por llegar”, aseveró el presidente Arévalo, quien dijo que “no hay cambios sin bases sólidas”.
En este sentido, resaltó que “para el gobierno este cambio es una conquista realizada gracias a la voluntad de muchos”.
En el mensaje transmitido desde el Palacio Nacional, donde se ve al mandatario en su escritorio del despacho presidencial en la escritura del texto que dirigió a la población, puntualizó que este 17 de mayo “comienza un nuevo capítulo en la historia” del país.
Puntualizó que en el 2023 recibió el “claro mandato” del pueblo de “cambiar Guatemala, rescatar las instituciones democráticas y recuperar la esperanza de que podemos salir adelante”.
Dijo que se defendió “este mandato” junto con la población, y destacó “los liderazgos ancestrales de los pueblos originarios y de miles de personas que se volcaron a las calles del país y sostuvieron la democracia con su presencia”.
“Luchamos para librarnos de un secuestro institucional que criminalizó y persiguió a quienes piensan diferente, entre otros grandes daños que le generaron a Guatemala”.
Sostuvo que se trató de “una lucha que parecía muy difícil, pero en momentos como los actuales vemos que esta lucha avanza”.
Cambios importantes que ocurren para el bien del país
Al referirse a los “cambios importantes que están ocurriendo”, enfatizó que la salida de Porras “pone fin al secuestro de esta institución por redes político criminales” que la utilizaron “para perpetuar la corrupción y asegurar impunidad”.
El presidente Arévalo reiteró que “durante años usaron la institución para causar un profundo daño a Guatemala, facilitando operaciones delictivas de crimen organizado”.
Además, desprotegieron “nuestro territorio ante el tráfico de drogas” y abusaron “del poder en las múltiples formas en que la corrupción de unos pocos ha despojado a las grandes mayorías”.
La gestión saliente del MP “secuestró” la justicia “para usarla como un arma de intimidación, persecución y castigo para toda persona que obstaculizara o se opusiera a sus maquinaciones corruptas”.
Dijo que, con esas prácticas, criminalizaron a “operadores de justicia como Virginia Laparra, periodistas como José Rubén Zamora y a defensores de derechos”, además de “decenas” de guatemaltecos “encarcelados o forzados al exilio”.
El presidente Arévalo subrayó que, al asumir la presidencia, instó a Porras a dejar el cargo, pero se negó, y luego planteó a los diputados una iniciativa legal para que rindiera cuentas la funcionaria, pero los legisladores se negaron a tramitarla.
Sin embargo, el gobierno buscó cumplir con su mandato, pese a un MP que bloqueó procesos, persiguió “de manera cobarde” y montó “falsedades para obstaculizar nuestras acciones, incluyendo persecución directa a los funcionarios”.
Las autoridades que estuvieron al frente del MP, ignoraron “cientos de denuncias de corrupción que pusimos a la luz pública” e “inventaron casos absurdos para acosar e intimidarnos”.
“Llegaron incluso a someter a proceso y encarcelar abusivamente a Luis Pacheco y Héctor Chaclán, funcionarios de mi administración que como líderes indígenas habían encabezado heroicamente la resistencia pacífica que en 2023 impidió que las redes de corrupción le robaran las elecciones al pueblo de Guatemala”.
Indicó que aun cuando estas redes criminales generaron enojo y llamaron a utilizar la fuerza para retirar del cargo a Porras y sus colaboradores, el gobierno optó por los caminos legales.
El presidente Arévalo estimó que así no se cambiaría “el destino de los cuatro pueblos que formamos esta nación”.
Por eso, decidimos “un principio claro de actuación legal” para rescatar nuestras instituciones”, que hoy “rinde sus frutos”, reiteró en su mensaje a la nación.