Guatemala, 17 de julio de 2026.- El presidente Bernardo Arévalo resaltó hoy el trabajo comunitario en favor de la protección de los recursos naturales, que garantiza ríos y bosques para el bienestar de la población guatemalteca.
El mandatario concedió la Medalla Presidencial del Medio Ambiente 2026, en ceremonia solemne celebrada en el Palacio Nacional de la Cultura.
Las galardonadas fueron la Asociación de Cooperación para el Desarrollo Rural de Occidente (CDRO) y la Asociación de Forestería Comunitaria de Guatemala (Utz Che’)
El presidente Arévalo y la titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Patricia Orantes, al entregar el galardón a las dos organizaciones comunitarias, coincidieron en destacar el papel fundamental de los pueblos ancestrales en el resguardo de estos bienes de la nación.
La medalla que valora el trabajo de las dos organizaciones “es también un reconocimiento a que la gestión comunitaria y democrática de los bosques, del agua y de la tierra es en sí misma una misión compartida”, dijo el Gobernante.
“Un bosque vivo y diverso”, un río limpio y la posibilidad de respirar aire limpio son resultado de la gestión democrática de las comunidades en la protección de los recursos naturales, reiteró el presidente Arévalo.
En un mensaje en el acto de premiación, dijo que “el cuidado del ambiente es posible gracias al trabajo de comunidades, de pueblos ancestrales, de familias organizadas que se reconocen como parte de un entorno rico y diverso”, que protegen como un bien de todos los guatemaltecos.
Lamentó que “esas comunidades muchas veces han dado sus cuidados sin el acompañamiento del Estado y, a veces, inclusive a pesar del Estado, en algunos casos resistiendo a las agresiones del Estado”.
Cambiar la historia en gestión de medio ambiente
En el acto al que asistieron funcionarios, académicos, activistas y representantes de comunidades indígenas, el presidente Arévalo afirmó que el gobierno ha “cambiado esa historia”.
Enfatizó que en el gobierno “reconocemos que quienes cuidan un nacimiento de agua, quienes reforestan una ladera, quienes patrullan un bosque comunal, están generando un beneficio que trasciende a su propia comunidad y llega a todas y todos en Guatemala”.
“No solo les reconocemos su trabajo, sino que también los respaldamos y lo agradecemos”, puntualizó.
Recalcó que la labor de estas comunidades “trasciende el tiempo porque impacta en las próximas generaciones”.
Por lo tanto, “es obligación del Estado reconocer su trabajo, aprender de su experiencia y adecuar sus políticas e instituciones al trabajo que ustedes realizan desde la realidad de los pueblos y de sus formas de organización en los territorios y no al revés”.
“Guatemala es un país diverso, un país formado por la interacción de cuatro pueblos, de múltiples comunidades”, entre las que destacan las dos organizaciones que hoy premiamos.
El presidente Arévalo destacó que se trata de “una forma de democracia cotidiana, una democracia que se ejerce día a día en cada territorio mucho antes e independientemente de que llegue cualquier funcionario de gobierno”.
“La Medalla Presidencial del Medio Ambiente que hoy entregamos nos compromete como Estado a escuchar más y a escuchar mejor a los pueblos y a las comunidades que cuidan la naturaleza de Guatemala”.
Así como “a ponerle atención a su sabiduría, a su saber y a su conocimiento. A reconocerles como aliados imprescindibles en la construcción de la política ambiental de nuestro país”, indicó el mandatario.