Cubulco, Baja Verapaz, 15 de diciembre de 2025.- El presidente Bernardo Arévalo afirmó hoy que el desarrollo de un país no puede impulsarse sobre el despojo y el sufrimiento de las comunidades y ratificó el compromiso del gobierno de resarcir a las víctimas de la construcción de la mayor hidroeléctrica del país.
“La Hidroeléctrica Chixoy es una obra magnífica de ingeniería que produce energía para el progreso, el desarrollo, la comodidad de millones de familias en Guatemala”, dijo en un mensaje a la población.
Lamentó sin embargo que la obra de hace más de cuatro décadas se hubiera realizado “con métodos que requirieron el desplazamiento forzado de al menos veintitrés aldeas” de campesinos,
23 comunidades, “miles de familias que llevaron en sus espaldas el costo del desarrollo que implicaba esta hidroeléctrica”, destacó en el mensaje a la población con motivo de la inauguración del “Puente de los Mártires”.
Abogó por que la obra, el Puente de los Mártires, “sea un recordatorio permanente de que el verdadero progreso, de que el verdadero desarrollo solo puede ser justo, inclusivo y respetuoso de la dignidad y la vida de todas las personas”.
El presidente Arévalo dijo que “todos los seres humanos tenemos derechos inherentes que nadie debe violentar”. Es decir, que “tenemos derecho a vivir con dignidad, a vivir en libertad, a participar en las decisiones que nos afectan y a ser tomados en cuenta”.
Generaciones marcadas por desarrollo desigual
En su mensaje ante la población, autoridades locales, funcionarios y representantes de organismos internacionales, expuso que “durante generaciones, el desarrollo en Guatemala ha sido desigual”.
“Las aspiraciones, los deseos y las preocupaciones de unos fueron sistemáticamente ignoradas por quienes detentaban y utilizaban el poder para su beneficio estrecho, no para el beneficio colectivo, no para el bien común”.
Pero cuando los campesinos afectados por la obra protestaron, “cuando hubo disenso, este fue apagado, silenciado, con violencia”, indicó al reconocer la reacción airada de los gobiernos de entonces, en la década de 1980.
Mencionó que la comunidad de Río Negro, “de forma particular, entre otras comunidades de esta cuenca, fueron objeto de violencia cruel, inimaginable, que únicamente puede ser descrita” por quienes “la vivieron en carne propia”.
En este punto, pidió guardar un minuto de silencio “por las víctimas de las comunidades de Río Negro, de todas las comunidades afectadas por la construcción del proyecto hidroeléctrico y por todas las víctimas de este episodio duro y triste de nuestra historia”.
Esta memoria, este recuerdo “nos acompaña hoy, cuando entregamos a la comunidad y al pueblo de Guatemala este puente que llevará oficialmente el nombre de Puente de los Mártires”, reiteró.
El presidente Arévalo dijo que “el Gobierno de Guatemala, de esta manera da forma, da cumplimiento a parte de las medidas de reparación a las cuales el Estado se ha comprometido”.
Consideró que “no basta pedir disculpas en nombre del Estado, lo que ya se ha hecho”, pues, se requieren “medidas de resarcimiento que están indicadas y que garantizan que quienes sufrieron los abusos en el marco de la construcción de este proyecto” reciban beneficios, como este puente.
Recalcó que su gobierno se ha comprometido “con el cumplimiento integral de las medidas de resarcimiento establecidas en la sentencia correspondiente”, las cuales incluyen inversiones en seguridad alimentaria, en educación, en infraestructura social y recreativa.
El nuevo puente “será una conexión invaluable para unir a comunidades enteras y que en cierta forma representa esa voluntad de reconstruir el tejido social que fue rasgado por la violencia”, subrayó.
El representante de las llamadas comunidades sobrevivientes, Juan de Dios García, agradeció al presidente Arévalo por encabezar “este acto de dignificación reivindicativa y de justicia reparadora por las graves violaciones a derechos humanos sufridos por la construcción de la hidroeléctrica Chixoy” hace más de 40 años.
“Hoy tenemos la esperanza que usted el día de hoy nos trae: un mensaje de aliento y esperanza y un mensaje de compromiso de Estado y el cumplimiento de las leyes de implementación del plan de reparación de manera integral”, manifestó.
La ministra de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, Norma Zea, dijo que el Puente de los Mártires, “un símbolo de unión y de esperanza”, que abre caminos para el desarrollo, impactará “positivamente” en la vida de más de cien mil habitantes de la región de Baja y Alta Verapaz, principalmente.